Un histórico saludo a todos los que gozan de perder su tiempo en este, su espacio proveedor de ocio.
Hoy estaba de holgazán (como dios manda) y me puse a pensar en algunas anécdotas históricas que la verdad me dieron mucha risa:
Recordé a don Johannes Gutenberg, el señor invento la imprenta y el bonito cuento que te narran es el que grabó en un árbol su inicial y la de su novia, digo, era un muchachito enamorado y estaba tan inspirado que le quedo bien padre. Como buen MACHO DOMINANTE quería que su acto de cariño fuera recordado por su hembra, así que corto el trozo de árbol donde lo grabó y se lo llevo a su chica envuelto en un pañuelo; al llegar con su chamaca el grabado quedo impreso en su pañuelo por la sábila del árbol y así patentó la imprenta. Donde por cierto el primer libro oficial fue la biblia en solo 14 líneas, pero ese no es el tema.
El asunto es que la verdad no me la creo pues hasta donde la señora gorda con pijama a las tres de la tarde nos informa hasta de espía trabajaba el señor y no creo que nadie sea tan cursi…
No se, yo no estuve ahí
Otra que esta medio ridícula es la de Sir Isaac Newton al desarrollar su ley de la gravitación universal, donde se supone que Newton estaba haraganeando ahí bajo el fresco de un arbolito cuando ¡Zopas! Que le cae una manzana en la cabeza dejándole un dolor marca “sóbese” que hasta lo desmayó, y según las escrituras en el sueño se le reveló la formula que muestra la proporción de atracción entre los cuerpos celestes y sus masas.
Esto si se me hace una jalada, digo, don Newton era un genio marca “diablo” y dudo mucho que estuviera haraganeando bajo un árbol… quizá algún gandul le lanzó la manzana, pero no creo que estuviera ahí.
Ahora que la que me viene a la mente es la de Benjamín Franklin, quien entre sus logros el mas ficticio, es el de inventar el pararrayos, según la leyenda, mientras volaba una cometa con una llave en medio de una tormenta eléctrica… ¡No manchen! Dudo que las corrientes de aire le permitieran mantener en vuelo una cometa, además que si le caía un rayo hubiera sido una muerte muy corriente, pues por lo menos 200 millones de voltios si le tocaban.
De la noche triste no quiero ni hablar pero seguro ustedes recuerdan algún bonito cuento como estos.
¿Se saben otro? Cuenten!
Así que me despido recordándoles que me despido recordándoles que el tiempo que gastaron leyendo estas líneas lo pudieron emplear en algo de provecho… o preguntándose como se puede resumir la biblia en 14 líneas
¡! CAMBIO Y FUERA ¡!