Después de casi salir de este periodo de agonía y sufrimiento de cerrar el trimestre, estaba platicando con Iopi de aquellos días en que no sufres la vida y simplemente la vives, así que platicábamos de aquellas caricaturas que uno se avienta de chamaco y simplemente lo disfruta, y después de una infinidad de nombres recordé una viejita que se tradujo como “Capitán planeta y los planetarios”.
La trama no es cosa del otro mundo al parecer, resulta que según las ideas de Aristóteles, se le otorga a un chamaco uno de los cuatro elementos y además uno del “corazón” que es así como la armonía hippie de la unión de todos y mucho choro cursi.
Lo interesante es que para manipularlo tienen un anillo y cada chamaco es de una nación diferente, dándole así a la serie una especie de atmosfera multicultural, además los villanos son cerdos capitalistas que contaminan el planeta en afán de llenar sus arcas y elevar las acciones de su compañía. Entonces, cuando los chamacos no pueden solos, unen los poderes de sus anillos y surge el Capitán Planeta, y entonces con sus poderes Greenpeace-satan-full-energy acaba con los villanos… desgraciadamente no lo vi así hasta entrar en mis años mozos. De chamaco nomas me gustaba ver los catorrazos.
Otro detalle sublime es que chamaco del elemento de fuego es gringo pelirrojo pecoso, una especie de Archie de acción y la señito del elemento del agua es una ciudadana de la recién finiquitada (en la época de la caricatura) Unión Soviética. Esto es un simbolismo enorme pues los pubertos tienen sus queveres y le da mucho sentido filosófico a la caricatura… bueno, no, pero es una caricatura, no le podemos pedir mucho.
El caso es que esta buena la serie o por lo menos yo la recuerdo así, y es por ello que ahora pongo ese cuadrito de abajo de sus pantallas, (antes de las visitas) que procurare mantener actualizado para que recuerden lo que yo recuerdo, así que si se acuerdan, coméntenlo, el que se acuerden no quiere decir que estén rucos, solo que son conocedores =P
En fin, espero postear más seguido y andar por aquí.
Me despido recordándoles que el tiempo que gastaron leyendo estas líneas lo pudieron emplear en algo de provecho… o recordando aquellos tiempos
¡! CAMBIO Y FUERA ¡!




La historia surge casi con tintes de una parodia, de hecho parece ser que esa era la intención de Steven Spilberg cuando creó la serie, pues parece que era su tendencia al presentarnos caricaturas como Animaniacs, Histeria y sus respectivos derivados como Pinky y Cerebro.
La historia comienza con Dexter Douglas (nerd por cierto) y cuando recibe como regalo navideño un “Chip Pelikan” (mas nerd no se puede y supóngo que ese “chip” es una especie de procesador, pero hagamos de cuenta que nos la creemos para no meternos en problemas). Lo que Dexter no sabia era que el chip tnia un defecto: se supone que si introducías cierto código y luego oprimías “delete” (desborrar pa´ la banda) la computadora abria un portal que te llevaba al “mundo cibernético” (no solo es pacheco, además a estas alturas suena de risa, pero sigamos sin hacer caso) ya para no hacer larga la historia, el asunto es que obviamente Dexter se mete a este mundo cibernético y como resultado se convierte en Fenomenoide, una especia de ser con poderes que aun no me quedan muy claros, lo que queda claro es que el muchacho hace todo con un humor muy acido.
La parte fuerte de la serie son sus personajes, ya que los villanos son verdaderas obras de arte, como “cachos largos” o “el velador”, pero lo mejor son los extras, incluso el narrador de la serie tiene sus momentos, y agreguemos todavía algunos eventuales como “super gordo y niño ballena” o “lord valiente”.








